También conocido como Sebino, es el cuarto lago más grande de Lombardía. La zona se divide casi a partes iguales entre las provincias de Bérgamo y Brescia; está enclavado en las estribaciones de los Alpes; ofrece a los visitantes una gran cantidad de atracciones, que van desde actividades deportivas hasta cultura, deliciosa gastronomía e historia; y si busca relax y tranquilidad, es el mejor destino. Uno de los principales atractivos del lago Iseo es el paisaje natural que rodea las ciudades y los pequeños pueblos.
Su atracción más especial es Monte Isola, una gran isla, muy conocida por su monasterio "Madonna della Ceriola", desde cuya cima se puede disfrutar de una vista impresionante de todo el lago.